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martes, 23 de noviembre de 2010

Nereida, de nuevo en portada

En 1919, se suceden las giras y con ellas nuevos éxitos que le proporcionan todo un año de contratos, es decir, trabajo asegurado. Todo ello es la excusa para una nueva aparición en la portada del Eco Artístico el 5 de febrero de ese año, en la que aparece con uno de sus originales y llamativos atuendos.


Como siempre, la portada viene acompañada de un artículo en el interior que la sitúa de vuelta en el teatro Lara y además da cuenta de algunas de las danzas que lleva en su repertorio. Los elogios que se le dedican resaltan el favor de que goza, especialmente entre las damas, por su finura y elegancia, virtudes, sin duda, ausentes en algunas otras artistas del llamado género ínfimo (1).
Recientemente se ha presentado en Lara esta encantadora y notable danzarina, que ya en la temporada pasada conquistó un éxito definitivo ante el aristocrático público de la bombonera.
Su tournée próxima por el Norte de España ha sido pródiga en aplausos para esta hermosa artista, que poseyendo un selectísimo repertorio sabe ejecutarlo con el arte peculiar suyo, que le conquistaron la fama que ostenta.
Nereida es una de las artistas finas preferidas por el sexo bello, porque en cuantas danzas interpreta: «Rapsodia húngara», «Danza moruna», «Querer gitano».., etc.., no aparece para nada lo chacanero y burdo, y sí la elegancia y delicadeza de los movimientos y la brillantez en el colorido.
Nereida es una de las danzarinas que con más justicia va recorriendo los escenarios, siempre triunfal por su belleza, su labor irreprochable y la presentación espléndida en su vestuario.
Hay un dato que revela el mérito y prestigio de Nereida, y es que, sin salir de España, tiene contratos firmados para actuar durante todo el año corriente.
Bella, artista gentil y elegante, ¿quién ha de negarla los elogios y aplausos que merece?
Díganlo por nosotros la prensa de San Sebastián, Santander y Burgos, elegida al azar, y en sus juicios verán nuestros lectores robustecida nuestra opinión a tan notable danzarina.
Las crónicas y reseñas aparecidas en la prensa de las ciudades que ha ido visitando dan de nuevo fe de todo lo que ya sabíamos de su arte y añaden algunas curiosidades. Parece que al final, sí era “morena y sevillana”, con una sedosa cabellera negro azabache,  y  no rubia, “con los cabellos dorados por el sol atrayente de la tierra de María Santísima”, como afirmaba Juan Villaseñor.

Si atendemos a lo que se dice en dichas crónicas, parece que esa química que conseguía establecer entre ella y el público funcionó de una manera especial con los burgaleses, que tuvieron la fortuna de contemplarla luciendo los diseños que para ella había hecho nada más y nada menos que Sorolla. ¿Quién de nosotros no hubiera dado algo por contemplarlos?

Estas son esas crónicas. De La Voz de Guipúzcoa de San Sebastián:
Gran Casino.—El éxito obtenido por la gentil bailarina Nereida en su debut, se confirmó plenamente en las funciones de ayer. También es cierto que se trata, como ya dijimos, de una artista notabilísima que presenta danzas muy amenas y variadas: españolas, antiguas, morunas y portuguesas, todo lo que debe interpretar una bailarina para interesar a un público selecto. Fue aplaudida frenéticamente después de cada número (2).
De La Voz de Castilla de Burgos:
Parisiana.—Anoche debutó en este salón Nereida, ya conocida de nuestro público, por haber actuado en Febrero último en este lindo teatro, obteniendo el más ruidoso y justificado éxito de los hasta entonces conocidos.Nereida, la espléndida belleza juvenil, que con su eterna e ingenua sonrisa, juntamente con su arte, es el encanto de los públicos, nos sorprendió anoche con la transformación de su sedosa cabellera de blonda en negra azabache. Al preguntarla por tal metamorfosis, creímos oír que los tiempos están tan revueltos y el horizonte tan obscuro, que ha  dejado a su cabello el color natural, por puro españolismo.
Nuevo, lujoso y riquísimo vestuario, cuyos figurines son obra del eminente Sorolla, contribuyen a realzar los naturales encantos de
Nereida y sus bailes regionales, algunos de los cuales merecieron ser repetidos a instancias de augustas damas que personalmente la felicitaron; alto honor qué la artista guarda en su corazón con gratitud indeleble.
De El Diario de Burgos:
Salón Parisiana.—Como augurábamos, la actuación de Nereida está constituyendo un verdadero acontecimiento en este teatro.
La bellísima sevillana, toda gracia, hermosura y gentileza, es de las pocas artistas que poseen el don de cautivar al público desde el primer momento de su presentación en escena.
En su difícil arte, genuinamente español, integrado por obras de los más renombrados compositores, ha logrado una perfección realmente insuperable. En cuanto a su presentación, maravillosamente espléndida, todo elogio sería escaso. Las preciosas, más bien, magníficas
toilettes que ha lucido, han causado verdadera admiración en el distinguido público que el sábado y domingo últimos ha llenado la sala de Parisiana.
Nereida, agradecidísima al público burgalés por las constantes atenciones que de él viene recibiendo, se propone darle a conocer las primeras de algunas de las danzas que en breve había de estrenar en el teatro Lara, de la corte.
Mañana se despide del público burgalés la encantadora danzarina
Nereida.
Satisfecha puede estar de su actuación en Burgos la bellísima sevillana. El teatro de la plaza se ha visto rebosante del más distinguido público, y las ovaciones a Nereida se han sucedido todos los días, y cada vez más calurosas y entusiastas.

Todo lo merece la simpatiquísima artista por su maestría en la ejecución de las más difíciles danzas, por su extraordinaria hermosura, por su presentación maravillosa, no superada por artista alguna. Nereida, encantadora del público burgalés, y agradecidísima a sus atenciones, estrenará también mañana varios originales números y ostentará preciosas toilettes.
De La Atalaya de Santander:
Gran Casino del Sardinero.—Hoy se despide la bellísima Nereida, la encantadora sevillana que, tanto por su belleza ideal y su elegancia insuperable, como por su arte fino y la sugestión que ejerce con su figura esbelta y gallarda, merece ocupar con justicia el primer puesto entre las bailarinas españolas.
El selecto público que a diario ha ido a verla y aplaudirla ha podido admirar cada día nuevas danzas, todas de un gusto exquisito, y sus numerosos trajes de una elegancia y un gusto supremos, al mismo tiempo que de una riqueza verdaderamente fastuosa.
Esta deliciosa artista, tan espléndidamente dotada por la naturaleza, el arte y la fortuna, lo reúne todo para provocar la admiración de los públicos, especialmente de los públicos elegantes y cultos, pues en su arte nada hay que desentone del gusto más refinado. Aparte de su presentación, siempre original y siempre rica, tiene la expresión de su cara de virgen, su sonrisa de Gioconda, sus ojos negrísimos de dulce mirar, la flexibilidad de su  cuerpo que le permite imprimir a sus bailes una cadencia tan elegante y mimosa que parece la verdadera hada de la danza.
El público distinguido del Gran Casino recordará siempre a
Nereida como la artista predilecta en su género, y es seguro, que hoy se lo demostrará al despedirla, rindiendo el debido tributo al verdadero arte.
De La Acción de Madrid:
Lara.—Ayer reapareció en este elegante teatro la bellísima y gentil bailarina Nereida, que ya en la temporada anterior había conseguido grandes éxitos en este escenario.
La gentil
Nereida viste con gran originalidad y depurado gusto, tiene una gracia atrayente y exquisita y baila con sumo gusto.Nereida escuchó ayer sinceros y merecidos aplausos del elegante público que llenaba el teatro de Lara.
De El Imparcial de Madrid:
Lara.—Ayer fué renovado el fin de fiesta con la entrada en el cartel de la afamada bailarina Nereida, que ya el año pasado tuvo una brillantísima actuación en este mismo escenario.
La bella
Nereida, atractiva por su picante gracia de gitana española, baila con exquisito arte, con estilo depurado, con perfecta armonía en el conjunto de figura, ritmo, movimiento y trajes.
Los que lució anoche son verdaderamente preciosos, de original figurín y de extraordinaria riqueza.
Nereida fué aplaudidísima.
Otros detalles de sus increíbles modelos han ido apareciendo en los anuncios publicitarios del Eco Artístico (5 de septiembre de 1917, 5 de noviembre de 1917, 5 de enero de 1919 y 15 de marzo de 1920 ).









Notas
1. En la sección: Por los teatros y salones madrileños aparece el mismo día esta gacetilla:
TEATRO LARA
La Empresa de este teatro ha tenido una equivocación enorme, una falta imperdonable, al contratar para fin de fiesta a una artista como
Merceditas Serás, que no reúne condiciones ni categoría para actuar en la bombonera.Nereida, la monísima Milagros Muñoz, actúa con éxito. Eso sí: Nereida llena y convence. Son muchos los atractivos que esta simpática artista tiene y se hace acreedora a los mejores puestos en los más grandes escenarios. Milagros Muñoz, como siempre llena este teatro y las ovaciones son tan grandes como grande es el lujo de la artista, el arte de esta danzarina y la belleza de esta mujer.
2. El Corresponsal, 1 de mayo de 1919, lamentaba su despedida del Gran Casino de San Sebastián con esta nota:
Gran Casino.—Con gran sentimiento de los verdaderos amantes del arte se despidieron de este público la genial canzonetisla Olimpia D'Avigny y Nereida, danzarina, para las que hubo a diario ovaciones delirantes.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Nereida. Giral triunfal

En 1918, no cabe duda de que Milagritos Muñoz, como la llama, quizá por su juventud, uno de los cronistas, se encuentra  ya en la cúspide de su carrera artística.  Se la sitúa entre las mejores de su género, actúa en los teatros de más categoría, ante los públicos más selectos, y consigue entusiasmarlos y embobarlos a todos.
Ciertamente, podría pensarse que lo que aparece en la prensa puede tener  un alto componente propagandístico, pero la unanimidad de opiniones respecto a su arte, vertidas por diversos críticos, en diferentes periódicos y lugares nos hacen pensar  que “cuando el río suena, agua lleva”.
Esta es la crónica que resume los éxitos cosechados. Aparece, junto con otra fotografía suya en el Eco Artístico del 5 de octubre de 1918.
Las líneas referidas a sus habilidades guitarrísticas nos sugieren algunas  características de su toque: sensibilidad e intensidad expresiva.

                                                            NEREIDA
Un vez más hacemos constar con satisfacción sincera, que el género de varietés se va avalorando de día en día con artistas de merecimientos tan extraordinarios, que sus campañas son como preseas triunfales donde reciben el homenaje de los públicos por sus condiciones indiscutibles.
Nereida es de las que llegaron por propio impulso a ocupar un puesto preeminente en las varietés.
Bailarina y cancionista a guitarra y orquesta, domina todo su extenso repertorio de tal forma, lo matiza de modo tan atrayente y magistral, que las ovaciones alcanzadas por su labor recientemente en el Parque Alfonso XIII, de Granada, y Palacio de Bellas Artes, de San Sebastián, más tarde, son pruebas confirmatorias de nuestras alabanzas hacia tan notable artista; mereciendo en este último teatro ser admirada por SS. MM., que elogiaron grandemente la elegancia y riqueza de su vestuario y la perfección de su trabajo, tanto en los bailes como en las canciones.
La prensa toda ha cantado también las excelencias de Nereida, desflorando en su honor los adjetivos más encomiásticos que, dedicados a ella, han resultado como hojas secas que ya en su frente han adquirido el verdor de lo inimitable.
No podemos resistir a la tentación del juicio que se emite en Granada ilustrada, y que dice así:
«De sedas, de perfumes orientales, de maravillosos exotismos ha sido presa esta mujer deliciosa, que en su nombre lleva la divina fantasía de lo milagroso. Es una sevillana que pudiera haber nacido en el Albayzín, entre dolorosas armonías de sonidos extraños, en una noche de tragedia o en un atardecer violeta del París mágico.
Es indecible cómo vive y siente el dolor infinito que sale de su guitarra, y cómo después, con exquisita delicadeza, dulcemente abrazada a él, le destroza apretando las rosas de sus brazos, mientras sus ojos le mienten las angustias del momento, y sus manos, unas manos finas, suaves, le acarician modulando sus lamentos.
Nereida baila en rítmico deslizar de la gentileza, de su figura o danzas, que unas veces son sueños tropicales y otras dinamismos de jotas aragonesas, todo con la sencillez, la gracia y la frivolidad de una estupenda bailarina moderna. Es una nueva sacerdotisa del rito pagano de la danza, que diariamente ofrece su culto al divino arte en el ánfora bizantina de su cuerpo grácil, que ondula como una seda tendida en el aire. Sugestiona y se apodera de nuestra voluntad hasta hacernos enloquecer; quisiéramos que toda aquella cantidad de emociones que despierta en nosotros la visión de su baile, se prolongara indefinidamente, y vivir la neurastenia de unos «staccatí» en la nuca, que dan unos pies diminutos.
Esta encarnación de mujer ideal ha conseguido la perfección de sus múltiples encantos, uniéndoles la extremada finura de su voz. En un desgranar armonioso de notas suaves, sin una sola estridencia, apenas haciendo llegar a nuestros oídos sus entonaciones, canta maravillosamente en un desbordamiento absoluto de sentimentalidad, matizando refinadamente todos los sonidos, y con un gusto incomparable.
Difícilmente podría encontrarse otra mujer del espíritu de Nereida, la bella gitana de boulevard que tan hondamente nos impresiona y nos subyuga. —Santiago Campana.

                              NEREIDA. Estrellas del Arte

«Es su arte mágico, colosalmente inspirado, fuente inagotable de bellezas.
Artista, sin igual, cuando al viento lanza los trinos melodiosos de sus cuerdas de marfil, ello es algo sobrenatural, nimbado con la dulce poesía de un ensueño. Hace sentir el sublime y escalofriante trepidar de intensa emoción; diríase que, con su cantar esplendoroso, inunda el espacio de una brisa de placer.

Nereida, eres sola entre las mujeres, y hermosa como las flores; sus ojos rasgados, con un mirar mezcla de ironía y altivez subyugadora, producen, otras veces, el efecto de un poderoso imán, que atrae, más exacto, que domina, y en este dominar encuéntrase el secreto de su triunfo. Esta es una realidad; tú te has impuesto; llegaste; has escalado el sitial reservado a las escogidas, y tu figura ha de pasar triunfadora por los escenarios que no te han visto.
Al evocarte en estas líneas, quiero significar la admiración sentida hacia la artista, bella hasta lo salvaje, sublime hasta lo inconcebible, inspirada cual los dioses del Parnaso. —Ralnas.»

                           Las grandes estrellas: NEREIDA
"Milagritos Muñoz {Nereida), ha tenido más triunfos en su corta vida artística que muchas compañeras de su género, que la belleza y la presentación no le han bastado para escalar el sitio que ha estado siempre reservado a las elegidas.
Después de su peregrinación artística por Burgos, Valladolid, donde tantos aplausos oyó en el teatro Calderón, y otros de provincias, llegó al pináculo a que esta clase de artistas llegan, en el teatro Romea y Lara, de Madrid.
Lo que significa bailar en Lara con una compañía de comedia, como la de Thuiller, hay que preguntárselo a Saint- Aubint, el notable crítico del Heraldo de Madrid, el protector primero de La Goya, que fue en donde hizo su fama la creadora del «Ven y ven>; la que, después de la Fornarina,  nadie ha subido tan alto en el mundo de varietés.
Salir de Lara es salir ya con el sello de consagrada de selecta, y el público de Lara no es como el de otros teatros de Madrid; y sólo lo que en el arte vale o significa tiene en aquel coliseo entrada; y lo que valía y significaba Nereida lo había visto el público madrileño en el Romea, y el empresario que la llevó a Lara.
De su arte como bailarina ya está dicho por la prensa de Madrid y de provincias, en todos los tonos, así como de coupletista; pero, sin embargo, hay puntos de vista que pasan desapercibidos al gran público y a la prensa; uno de ellos precisamente es el sentido del arte que tiene la artista que lo produce; no es la exhibición ni el afán de lucir sus trajes más o menos costosos, ni el dar a su trabajo el aspecto más agradable posible; Nereida ve en el baile que ejecuta algo superior al vulgar afán de agradar, lo hace con religiosidad; hay momentos en que es casta y en otros lacia, pero siempre sutil, siempre gentil, siempre enervadora y divina; diríase que es una sacerdotisa de Terpsícore, y pone en ello toda su hermosa almita de muñeca; yo creo que, bailando, hasta se olvida de que tiene un público a sus pies admirando las contorsiones de su talle en las danzas, y así es, en efecto.
Viéndola bailar o cantar tocando su guitarra, encontramos en ella una creación complicadísima, en la que hay algo de Goya, algo de flor y algo de pájaro.
Es una muchacha luminosa, suave, ondulante y casi alada, y tan sonriente ¡tan sonriente! Además, la mirada de sus ojos aumenta su misterio, y sus labios rojos, como una rosa que atrae. - Juanito.

Nereida aparecerá en el teatro Calderón, de Valladolid, (por segunda vez), el día 12 del corriente, pasando luego desde aquí a Zamora, Salamanca y Burgos.
El 20 de Noviembre hará su reaparición en el teatro Lara, de esta corte, donde estrenará el decorado de mantones de Manila, digno marco de su figura encantadora y sugestiva. Su repertorio, original y selecto, lleva la firma de los mejores autores, y en ella, con su presentación y trabajo exquisito, cuantas canciones y bailes ejecuta encuentran un sello de distinción y arte que extasía, y consigue que las ovaciones atruenen los espacios en obsequio de la sin par Nereida.

domingo, 31 de octubre de 2010

Nereida (2)

Nuevo espectáculo de Nereida, que  sin duda volverá a encandilar al público, y es que no es para menos, pues, aparte de sus bailes, en los que derrochará imaginación y fantasía, deleitará al respetable “cantando a orquesta y guitarra” y también mostrará al público sus dotes de guitarrista.

Además, esta vez, ha tirado la casa por la ventana. ¡Imagínense: 15.000 pesetas en vestuario nuevo y 20.000 en decorados! ¡Una verdadera fortuna en aquella época!

Nos lo cuenta  el Eco Artístico del día 15 de septiembre de 1917. En esta ocasión, es un reportaje a doble página de Gregorio Ortega,  que va acompañado de abundante material gráfico, cinco fotografías (1),  que muestran la universalidad de sus bailes y la versatilidad de esta mujer. Tan pronto es una exótica bailarina oriental, como se viste de cosaca para interpretar el folclore del este de Europa, se convierte en zíngara, o de sus adentros saca esa castiza estampa torera y la de una salerosa flamenca acompañándose a la guitarra.
Ni qué decir tiene que el artículo es todo un panegírico a su arte.

MILAGROS MUÑOZ NEREIDA
Artista de reconocido mérito que en todos los públicos despierta murmullos de admiración por su ideal belleza, elegancia suma y facultades excepcionales para el género que, con tanto cariño como acierto, cultiva, apenas se presenta en escena, antes aun de juzgar su labor meritísima, el público, vencido, fascinado ante aquella figura de radiante hermosura y múltiples encantos, la otorga con singular unanimidad el homenaje de su admiración.


El trabajo que constituye el repertorio de esta linda muñeca es del más exquisito gusto, y en él derrocha gracia y arte, logrando con sus relevantes dotes avalorar su importancia y conquistar las aclamaciones de los públicos.
Artista de inspiración y talento, supo siempre imprimir a su trabajo ese sabor peculiar que tanto deleita a los espectadores y que deja grabado en él un grato recuerdo, habiendo logrado con tan rico bagaje triunfos inmensos en los principales teatros de provincias, triunfos, que no fueron ciertamente regateados por nuestro público a la atrayente bailarina en sus distintas, actuaciones en Madrid.


Todos los bailes de las distintas regiones españolas y también los del extranjero encuentran en  la encantadora Nereida su más fiel intérprete, y tal impresión causa su trabajo fino y delicado, su figura sugestiva y la riqueza de su vestuario, que todos sin excepción la aplauden con frenesí, y de todos los labios se escapan elogios sin cuento en obsequio de la gentil artista que por su talento se ha hecho digna de figurar en el número de las predilectas de todos los públicos.
Ne reída, que es, ante todo, una enamorada de su arte, ha enriquecido su gran repertorio de bailes con un nuevo número de cancionista a orquesta y guitarra, a la que le acompañará el reputado profesor señor
Molina.


En un corto espacio de tiempo nuestra bellísima amiga ha reformado por completo su repertorio y vestuario, valorado este último en 15.000 pesetas y adecuado a los distintos números que presenta, por lo que al reaparecer en breve en  e s c e n a con su rostro juvenil de imponderable hermosura y derrochando  gracia y gentileza, levantará s e g u r a m e n te tempestades de aplausos.
Posee, además, un espléndido decorado, confeccionado con riquísimos mantones de Manila, valorado en 20.000 pesetas.


El maestro Molina le ha puesto unas danzas y canciones a la guitarra que Nereida ejecuta maravillosamente, siendo todo el repertorio de su creación y compuesto exclusivamente para ella por el renombrado maestro Larruga.
El 22 del corriente empezará su nueva tournée en el Teatro Zorrilla de Valladolid, de donde pasará a los más importantes teatros de la región, debutando después en el Teatro Eldorado, de Barcelona.
Sólo nos resta hacer un elogio a tan notable artista, y este es, en verdad, definitivo: Nereida tiene firmados contratos hasta fines de la primavera  del próximo año.

GREGORIO ORTEGA
Por si la necesitan, su dirección en Madrid es C/Pelayo 2 y 4.

Notas
(1). La primera, tocando la guitarra, la publicamos en la entrada anterior.

domingo, 24 de octubre de 2010

Nereida, una sevillana polifacética


Milagros Muñoz, conocida artísticamente como Nereida (1), fue una excelente bailarina que también cantaba con una voz dulce y bien timbrada y además sabía acompañarse a la guitarra con sensibilidad y finura.


Eco artístico, 5 de diciembre de 1917
De su tierra habría heredado, sin duda, la elegancia  en el baile y la gracia y picardía en el decir de sus coplas, aspectos en los que coinciden todos los testimonios que sobre ella hemos podido recoger.  También señalan el variadísimo y amplio repertorio de bailes que ofrecía al público y el suntuoso vestuario que lucía en los escenarios.

Belleza, elegancia, gracia y un gusto exquisito son ingredientes que justifican el aplauso y la admiración que recibía allá donde iba.

El Eco Artístico nos proporciona suculentas noticias, artículos y una amplia galería de fotos.

El 15 de octubre de 1910 aparece una escueta noticia de su actuación en el Salón Farrusini de Zaragoza que ya presagia éxitos futuros. Dice así:

La genial coupletista y bailarina Nereida consigue verse ovacionada constantemente con sus chispeantes canciones.

El ejemplar de 15 de marzo de 1917 le dedica la portada. Aquí la tienen:


Completa la información un artículo que, con su peculiar estilo, firma Juan Villaseñor. En  él, pone de relieve sus grandes dotes como bailarina y señala su elegancia y distinción. Compruébenlo ustedes mismos:

Milagros Muñoz "Nereida”
Recientemente, los asiduos al Teatro Romea, de esta corte, que son los que verdaderamente sienten por el género que en él se cultiva verdadera predilección, aplaudieron con entusiasmo espontáneamente, con unanimidad absoluta a una excelente bailarina, que en cuanto ejecutó, de modo magistral, con elegancia y distinción supremas, llegó al público con ése sabor exquisito que produce lo bello, lo que sobresale y nos hace prorrumpir en aclamaciones entusiastas.
Milagros Muñoz (Nereida) mereció, por este éxito extraordinario alcanzado en su primera presentación en el Teatro Romea, firmar nuevo contrato con esta Empresa, y esto ya es cantar las excelencias de esta bailarina de modo bien patente.
Hemos hablado ya del arte de Milagros Muñoz (Nereida), y demostrado queda —testigos la Empresa del Coliseo de la calle de Carretas y el público que la aclamó a diario—que su labor extraordinaria es de las que llegan pronto a las regiones de la Fama, para, desde allí, extenderse a los cuatro vientos.
Hablemos del completo de su arte.
 Nereida posee una magnífica colección de bailes de novedad y gusto bien palpables, y que ella borda de modo inimitable.
Su vestuario es lujosísimo; en él puso sus manos de hada el gusto, y derramó a manos llenas la riqueza sus mercedes.
No es precisamente Milagros Muñoz «morena y sevillana», sino «rubia», con los cabellos dorados por ese sol atrayente de la tierra de «María Santísima», donde abrió sus ojos por vez primera esta encantadora bailarina.
La flor, casi en capullo, ha llenado de aroma el ambiente, y la niña aun se ha entrado de repente donde mujeres hechas y derechas no triunfaron de modo tan definitivo.
 Milagros Muñoz (Nereida) es solicitadísima por las Empresas —¿cómo no?—, y esperándola con ansia están  los públicos de Bilbao y San Sebastián, donde actuará en breve.
También está en inteligencia con una Empresa de Buenos Aires.
 Y allá, en la República Argentina, su cabello de oro, moviéndose preciosamente al ritmo de sus danzas, se llevará entrelazados infinidad de corazones que suspirarán por Sevilla, el baile y unos ojos soñadores entornados graciosamente.
(Eco Artístico, 15 de marzo de 1917)

Nereida fue una profesional del espectáculo, que preparaba minuciosamente sus presentaciones sin regatear esfuerzos: repertorio, vestuario, música y decorados estaban diseñados al detalle. Perfeccionista al máximo, procuraba rodearse de los mejores maestros, compositores y figurinistas. En la siguiente gacetilla, que aparece en la misma revista unos meses más tarde,  el 5 de septiembre,  vemos cómo había acudido al renombrado maestro Larruga, para que le ayudara en el montaje de su nuevo espectáculo (2). El texto de la gacetilla es el siguiente:

La aplaudida y hermosa bailarina a transformación,  Nereida, reaparecerá en breve en escena con un inspirado y original repertorio del maestro Larruga y un suntuoso vestuario.
Desde luego, auguramos a tan notable artista una serie de triunfos, que vendrán a aumentar la lista de los ya alcanzados por ella anteriormente.

Tampoco se olvidaba del “marketing”, insertando regularmente anuncios que muestran su imagen y enumeran sus éxitos. Este es uno de ellos:

Eco Artístico, 15 de noviembre de 1917

(continuará)


(1). Véase mi libro Mujeres guitarristas, Signatura Ediciones, Sevilla, 2009, págs. 99-101. 
(2). Larruga se anunciaba como "maestro de todas las artistas de gran fama, autor de las canciones de más éxito y el único que corrige los defectos y vicios de las voces, consiguiendo hacer la verdadera impostación de la voz" (Eco Artístico, 15 de marzo de 1917).