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sábado, 13 de noviembre de 2010

Lo que es Cádiz...



José Luis Ortiz Nuevo

En ocasión de estar en averiguaciones por mor de descifrar el enigma de la bulería,  he tenido la oportunidad de continuar el rastreo de Javier Osuna  en la hemeroteca del Diario de Cádiz, siguiendo la pista a su hallazgo fundamental, por el que recientemente supimos que el popular Chiclanita (1874) fue el primero en decir que cantaba burlerías,  en el 1908 sucedió. (1)
Pues bien, tirando del hilo de ese mismo año, el hondo manantial del Diario de Cádiz  ha tenido a bien darnos más y más información preciosa, incluso suculenta. De entonces data la cosa, viene de lejos, y se reproduce en la bahía ahora perforada por los pilotes de los puentes nuevos, y en el puerto que ocupan barcos enormes de cruceros que no sólo traen turistas, también arrastran de la mar viejas noticias de aquel verano de 1908. La primera dijo y dice así:
CANTO ANDALUZ
       Ha comenzado a actuar en el Salón de Novedades de Extramuros, contratado por su propietario el señor Antúnez, el conocido cantante del género andaluz llamado Niño de Torres, que ejecuta de manera inimitable los Tangos, Seguidillas y Peteneras y que le han dado la fama de que goza.
        A escucharlo concurren a diario numerosos aficionados a este estilo.
        En el nuevo cuadro que actúan ahora en el favorecido salón figuran cinco bailadoras que ejecutan con notable perfección todos los estilos del género andaluz, y el niño llamado Chatito de Chiclana, que es una especialidad en las Malagueñas que tanta fama dieron al Niño de Cabra.
        El cuadro está bien presentado y merece el favor del público que concurre numeroso al popular salón en donde la estancia se hace más grata por el fresco ambiente que recibe de la próxima playa...
                                               (10 de agosto)
Y la segunda esto:

Cantes y Bailes Andaluces
        En el alegre salón concierto de Novedades (antigua Jardinera) del barrio de San José (extramuros) han debutado con gran éxito las celebradas bailarinas señoritas Velasco, conocidas en el mundo del arte de Terpsícore por las Hermanas Camelias. De su inmenso repertorio de bailables modernos han dado a conocer el cake walk paraguayo y una originalísima matchicha, dejando archivadas las clásicas danzas españolas que le han conquistado fama en el extranjero, especialmente en Londres.
        El dueño del establecimiento Don Diego Antúnez que conoce bien el negocio, no ha reparado en gastos que corresponden a los favores del público y ha aumentado este importante número al variado programa del Salón de Novedades.
        Sigue actuando el célebre cantador Manuel Torres con sus tangos, peteneras y seguidillas, en unión de Chatillo de Chiclana y Chiclanita.
        Las renombradas bailadoras Isabelita Ortega “La del columpio” y Juana Vargas “La Morenita”, que en el género flamenco rivalizan con las de su clase.
        Tan notable cuadro de variedades lo dirije el conocido maestro tocador de guitarra Manuel Pérez “El Pollo”, y los bailes de las sugestivas artistas señoritas Velasco son acompañados al piano por el profesor señor Paspeti que además ameniza los intermedios con preciosas páginas de música.
                                              (26 de Agosto)

Las dos noticias son piezas de postín, en el mismo agosto, con días una de otra, nos confirman al Niño de Jerez cantando peteneras  y a un joven Chiclanita en cartel y a las bailadoras Ortega y Vargas bajo la dirección de El Pollo... todos triunfantes entre preciosas páginas de música. No se merecía menos el señor empresario, a modo de Silverio gaditano,  don Diego Antúnez.

En Cádiz fue. Y eso fue Cádiz. Lo que es Cádiz. Siempre Cádiz alumbrando desde los fenicios sorprende su genio. Inagotable goleta de fardos preciosos como el que publicó el Diario, ya en el otoño, el 8 de octubre, en la primera página de la edición vespertina, así decía:             

                                               MACANDÉ
        Desde hace varios días no parecía por su casa un gitanillo de 8 o 9 años, muy popular en el barrio de Santa María, conocido por Macandé, el que cultiva por cierto con aprovechamiento, el cante flamenco.
        Al principio la familia no se alarmó mucho, empezando por buscarlo en la Prevención Civil, donde ya ha estado varias veces; pero por nada malo, según él dice, sino por meterse en juerga.
      También pensaron los suyos que pudiera haber ido a cantar a San Fernando o a alguna población comarcana, según había hecho en distintas ocasiones. Pero pasó más de una semana y Macandé no parecía, a pesar de que fue buscado por la policía y la guardia municipal.
        El popular artista llegó anoche en la góndola de Algeciras, en la que vino, unas veces en el estribo y otras con los pasajeros, distrayendo a éstos con malagueñas y guajiras.
       Hoy ha estado en los establecimientos que suele frecuentar en la calle Nueva contando las peripecias de su odisea. Había marchado a pie por la carretera siguiendo a la sección de Administración Militar que estuvo acampada en Puerta Tierra. Comió rancho con los soldados y con ellos hizo la vida de campamento.
        En Algeciras recorrió varios establecimientos buscándose la vida cantando, y cuando sintió la nostalgia del hogar paterno, empezó a caminar por la carretera que ya conocía y hubiera seguido andando hasta Cádiz si no se hubieran apiadado de él, el mayoral de la góndola y algunos pasajeros de la misma.
                                       
Nunca nos cansaremos de alabar a quien tuviera el gusto de escribir esta gacetilla. De veras más que grata, inaudita y sorprendente. Rotunda y precisa en la presentación del personaje que sería y ya era siendo un niño, un gitanillo de ocho o nueve años, famoso por sus hechuras y por su arte,  perfectamente identificado Macandé. Genio loco de Cádiz ende chico.
   
Junto a estas notabilísimas informaciones también hubo otras de menor fuste pero con igual encanto, como la que daba cuenta de las vacaciones de Chacón en Cádiz:

        Está pasando temporada con su familia entre nosotros el famoso y notable cantador Don Antonio Chacón, que es muy atendido por sus amigos.
                                              (26 de agosto)
                       
    O esta otra de una fiesta andaluza en Rota:

                                          FIESTA  ANDALUZA
        (En un día de gira en Rota, por invitación del alcalde D. José Mª González)
        … Concluidos los brindis (tras la opípara...) siguió tocando la Banda de Música, hasta que se organizó una fiesta andaluza, cantándose tangos, guajiras, malagueñas y cuanto del clásico repertorio anima estas fiestas.
        Acompañó con la guitarra Don José Lechuga, un popular portuense, que la toca muy bien...
                                              José Carvajal
                                              (13 de octubre)

           Fiestas, teatros y fonógrafos. La tradición y la modernidad, lo clásico de toda la vida y los inventos nuevos.
           Y sucedía junto; ocurrió en el año de 1908, en el Teatro Principal y en el Puerto de Santa María:

        Teatro Principal.- Mucho gustó en la noche de ayer el estreno de la zarzuela cómico dramática de costumbres populares malagueñas, en un acto y tres cuadros, en prosa, original de Don Antonio Sáez y Sáez, con música del maestro Cabas-Quiles ¡Adiós Málaga la Bella!
                                                          *
                           Apuntes del Puerto – Audiciones Fonográficas
        El propietario del acreditado establecimiento “Nuevo Colmado” ha adquirido 110 placas gramofónicas de casas tan acreditadas como Odeón y la Compañía Francesa, y en cuyo número figura la colección completa del Niño de Cabra, Garrido y El Mochuelo; los mejores números de Las bribonas, Alma de Dios, El puñao de rosas... y cuanto de notable puede desear el aficionado más exigente.
                                             (19 de diciembre)

    Sin duda que hogaño, el que lo sea más entre nosotros, también habrá quedado satisfecho de paladear con los ojos y el sentío estos retazos de la memoria flamenca que se guardaba y se guarda en Cádiz. En la hemeroteca de su Diario.
                   


(1) Véase el Diario de Cádiz de 5 de julio de 2010.

jueves, 7 de octubre de 2010

Encanta arroba y embriaga... (y 5)

Epílogo preciso
    
           El texto que antecede se redactó entre junio y julio de 2004. A posteriori tuve la oportunidad de visitar la hemeroteca del Diario de Cádiz (19) y me entretuve por unos días examinando su imponente colección, por los años de mil novecientos diez a mil novecientos trece. De esa indagación salieron -a cuenta del empeño éste- informaciones más precisas y más preciosas aún, dos sobre todo, que son de las que se dice para enmarcar. Un anuncio y una gacetilla.
    
           El anuncio es un inmenso reclamo publicitario que ocupa media página del periódico -ya de por sí grande, tipo sábana- y da cuenta de la salida al mercado de las primeras grabaciones discográficas de Pastora la de los Peines. Comparte espacio -en igualdad de trato y caracteres- con el tenor Enrico Caruso (20), y, a propósito de la cantaora, dice:

Gramophone – Nuevos Discos (21)
Al igual que Caruso para la ópera presentamos la celebridad mayor para el Canto Flamenco: La Niña de los Peines. Hay que fijarse bien en la invalorable colección de discos impresionados por esta artista, discos que son elogiados incluso por los mismos grandes cantantes de flamenco que reconocen la superioridad de la Niña de los Peines en este arte, por su inimitable estilo. Es poco lo que de ella digamos, restándonos sólo decir que los que sabían que íbamos a impresionar discos de esta artista se anticiparon a pedirnos por colecciones para atender a las demandas que tenían hechas de sus amigos y clientes.
                        (Diario de Cádiz. 12 de marzo de 1910) (22)

          No será ocioso recordar que la Niña tiene entonces veinte años así de bien empleaos para llegar tan pronto y tan alto. Más aún cuando se descubre que uno de los registros anunciados, el X 5. 530110, contiene y nombra en la circunferencia negra Tientos  y Bulerías.  En efecto, casi dos años antes de sus declaraciones a Pérez Lugín, se reconoce ya a la embustería  en su nuevo oficio de señalar a un cante.
    
           Con lo cual -y de momento- esta es la fecha que podemos dar como primigenia, en lo que a su uso en papel periódico se refiere.
    
           Pero aún hay más, recuerden: la gacetilla:

        Las Comparsas, justo es decirlo, han revivido este año. Hacía algunos Carnavales que las veíamos en lamentable decadencia sin salir de los kilométricos y vulgares tangos que tuvieron su época y hoy están pasados de moda.   
Por esta vez se han portado como buenos. Las coplas son inspiradas y se harán populares en toda España cual en los buenos tiempos. Tienen marcado aire andaluz sin perder el compás genuinamente gaditano de tango, y algo sin embargo recuerdan al indispensable garrotín, con mezcla de burlerías y marianas...
                         (Diario de Cádiz. 28 de febrero de 1911)

           Ver l´ahí que se le consideraba, como al “indispensable” garrotín y a la “sufrida” mariana, una cosita nueva, un producto en moda -más viejo que la pana- pero perfectamente adornado y presentado con el signo de la modernidad que -entre otros factores- le proporcionó el embuste dichoso de su  nombre.

Notas
(19)      Mi gratitud a la empresa y trabajadores que me facilitaron el trabajo.
(20)      Enrico Caruso. El famoso tenor había nacido en Nápoles y, como Pastora, en el mes de febrero, pero de 1873, empezando -igual que ella- a buscarse la vida en los cafés callejeros de su tierra.
(21)      Se corresponde al CD 01 de los Registros Sonoros de la Niña de los Peines, Patrimonio de Andalucía. Centro Andaluz de Flamenco. Jerez de la Frontera, 2004.
(22)    Un día después y con semejantes caracteres lo publican también El Defensor de Granada  y El Noticiero Sevillano.

lunes, 4 de octubre de 2010

Encanta arroba y embriaga... (4)

           En cualquier caso... ¿Qué más da?, tampoco es crucial ni creo que -para nada- sea En cualquier caso... ¿Qué más da?, tampoco es crucial ni creo que -para nada- sea determinante esta cuestión de la nomenclatura, de su procedencia y significación. Porque lo que vino a señalar era ya una criatura hecha -como la palabra misma-, un procedimiento reconocido pero sin nominación suficiente y que la adquirió así, en aquellos años, para definir un ritmo y una manera de cante independiente al baile, soberano y apto para decirse  por sí mismo, sin exigencia de servidumbre a danzas.
 
           A remate cuentas -y más allá del nombre- la nueva formulación no era sino un otro paso en la dirección que ya traía el camino de los cantes: Hijos de  la voluntad y el ingenio de los intérpretes vocales; llamados a lograr que sus coplas se escucharan con atención y solas, más solemnes y graves, con más espacio y tiempo para expresarse, libres... y así fue que se crearon seguiriyas  y se generaron soleares  y se proclamaron malagueñas... que para ser en el mundo ya no necesitaban cuerpos coreográficos sino espíritu de música y hechuras de corazón rompiéndose en los tonos.
    
           De modo que: para alcanzar independencia, y siguiendo un procedimiento semejante al  empleado en el siglo XIX, fue que el viejo baile del jaleo  -por los principios del XX-  se hizo cante, y se puso por nombre bulería.
    
           Claro que en este caso, lo que sobrevino, no era en verdad una cosa nueva, ni distinta. Por eso -de seguida- lo que quiso representar un nombre aparte, que únicamente comprendiera al canto en su registro -y gracias al influjo de la lengua popular que hace al idioma-, a la postre sirvió para designarlo todo:
cante baile y toque

           Y así fue cómo -a partir de 1911, sólo después de entonces- el término bulería se aclimató a los periódicos del país y se hizo de dominio público:

      Teatro Sala Imperio.- Hoy tarde, a las cinco; noche, a las nueve y media. Dos debuts: LOS GITANOS, (16) notables bailarines a transformación, creadores de los bailes gitanos ALEGRÍAS y BULERÍAS. Continúan los éxitos de la genial Amalia Molina...
                        (La Vanguardia. Barcelona, 24 de febrero de 1912)
                                                                *
      Romea.-Mañana celebrará su beneficio la genial e inimitable artista Pastora Imperio, que viene realizando una brillante campaña en este teatro. En obsequio al numeroso público que tanto quiere y admira a Pastora, ésta tomará parte en las sesiones de las siete, diez y media y once y media. Y a fin de presentar programas distintos en cada sección, prepara nuevos bailes y canciones, farruca gitana, alegrías y bulerías gitanas, que bailará con Eloisa Carbonell y Ramírez, acompañados a la guitarra por Víctor Rojas; el zarambrí, canción gitana, y otras de esta índole dará a conocer nuestra bella y notable compatriota, verdadera estrella del género.
      (El Liberal. Madrid, 5 de mayo de 1912)
                                                                 * 
      Poliorama.- Miércoles 23 de abril de 1913. Debut de la hermosísima y sin rival artista española La Argentinita bailarina y canzonista, con sus colosales creaciones  Gran Guateque, Jick, Bulerías, Rumba, etc. etc., totalmente nuevas en Barcelona. Es La Argentinita la artista que presenta más finos y cultos espectáculos, habiendo actuado larga temporada en el Trianón Palace de Madrid, que, como es sabido, es el punto de reunión de la aristocracia de la Corte.
                           (La Vanguardia. Barcelona, 21 de abril de 1913)
                                                                 *
      Sociedad Benavente.- La buñolada y el baile organizado para el domingo en el local de esta Sociedad fueron motivo para que el hermosísimo salón de fiestas se viera rebosante de un mujerío extraordinario, por la calidad y el número...
        ...el maestro Pericet, a ruegos del concurso, bailó, cómo él sabe hacerlo, el bolero robado, siendo aplaudidísimo.
      Lo fue también, merecidamente, el cantador Niño de Medina, que, acompañándose con la guitarra, entusiasmó a todos con sus celebradas tarantas, malagueñas y bulerías.
        La velada terminó a hora avanzada.
                            (El Liberal. Sevilla, 17 de junio de 1913)
                                                                                    *
       Velada de Nª.  Sª. de las Nieves en Arcos de la Frontera.
       Teatro de la Unión.-     ...la simpática Elena Barrientos y su excéntrico Manolito, siguen escuchando muchos aplausos desde que se presentan hasta que terminan, repitiendo a petición del respetable todos los números.
        Luisita Requejo cantó tangos, malagueñas, bulerías y peteneras, acompañada por el guitarrista Pepe Crévola, que hizo maravillas de ejecución, no cesando el público de aplaudir a tan buenos artistas durante toda la noche...
                    (El Guadalete. Jerez, 9 de agosto de 1913) (17)
                                                                                    *
           Bulerías ya para cantar  bailar  y  tocar, que habían logrado la aceptación y hacerse célebres, cotidianas en el uso de aficionados y profesionales. Bulerías por un tubo que acabaron arrinconando en el lugar de los olvidos al  jaleo,  desaparecido súbitamente de las linotipias:

      La Feria Caseta de “Los Amigos del Arte”...Por invitación de varios admiradores, cantó con gran gusto, el joven  Enrique Parrilla (Niño de Algeciras), que en malagueñas, buslerías y seguidillas gitanas demostró sus excelentes condiciones para el género, siendo muy aplaudido.           
                                 (El Liberal. 1 de octubre de 1913)
                                                                *
      Teatro Eslava.- ...con motivo del debut de Luisita Requejo “la petit Niña de los Peines”,  hubo anoche numeroso público en todas las secciones. La joven artista cantó con mucho gusto y afinación varias malagueñas, bulerías, tarantas y peteneras, acompañada por el notable concertista de guitarra Cristóbal Salazar...                         
                             (El Guadalete. Jerez. 10 de enero de 1914)
                                                                                     *
      Sociedad Benavente.- ...Puso fin al espectáculo, como digno remate de su brillantez, el celebrado artista de cante flamenco Niño de Medina, que, acompañándose a la guitarra, deleitó a todos con burlerías, malagueñas y seguidillas gitanas, todo canela fina...Pepe Rodríguez, que tuvo ocasión de lucirse anoche en su tripe aspecto de tenor cómico, duetista y maestro de cante jondo, fue aplaudidísimo como siempre.                  
                           (El Liberal. 6 de junio de 1914) (18)
                                                                 *
      Imperial. Beneficio de Amalia Molina...el público que ha venido siguiendo su campaña con gran complacencia, acudió en gran número a las dos secciones, ovacionando a Amalia Molina en cada uno de los números, que constituyeron el programa, muy escogido por cierto, y en el que había la novedad de unas bulerías, música del maestro don José Castillo, y letra del señor Gómez y Gil de Montes, que obtuvieron un éxito franco...       
                              (El Liberal. 27 de marzo de 1915)
                                                                 *
      La Feria. La última noche.-...La concurrencia que discurría por los peatones era enorme, formándose ante las casetas grupos que dificultaban la circulación para admirar el garbo, la gentileza y donaire de nuestras adorables paisanas, bailando las típicas sevillanas, y la gracia que derramaban algunas bellísimas señoritas en la gitana danza de las bulerías, tan de moda hoy... 
                                (El Liberal. 1 de mayo de 1916)
                                                                 *
      Fiesta Andaluza.- ...el tantas veces aplaudido y aún laureado en concursos maestro Otero y cuatro de sus discípulas dieron la infaltable nota clásica, bailándose por el cuadro andaluz todo el inacabable repertorio.
      Todas fueron muy aplaudidas, en el garrotín, en las sevillanas, en el bolero, peteneras y bullerías, sobresaliendo Ángela Morilla, que es un encanto de niña, y que dentro de poco aplaudirán en Roma, pues ha sido contratada por el director de los bailes rusos por miles de francos por dos años...
                               (El Liberal. 6 de octubre de 1916)
                                                                 *
      Lloréns. Beneficio de La Argentinita.-...la estrella interpretará entre otras varias creaciones de su repertorio el apropósito cómico-bailable de los hermanos Quintero y del maestro Jiménez, titulado El miedo de Encarnilla, además de Tientos imperiales, Bulerías morunas, y Trianerías, canciones bailables, obras de los autores sevillanos Graciani y Font, que se encuentran en ésta.       
                                   (El Liberal. 8 de enero de 1917)
                                                                 *
      Salón Victoria.-...Hoy despedida de la notable cantadora Niña de los Peines, la que en obsequio al público bailará por primera vez Bulerías Gitanas...                       
                                  (El Liberal. 21 de julio de 1917)
                                                                 *
(Anuncio con el repertorio de grabaciones discográficas de Pastora Pavón)
Rumba, Garrotín, Bulerías de Mieres, Farruca, Vidalitas, Guajiras, Fandanguillos de Alosno, Bulerías “Pastora”, Tango del Tirintintín, Alegrías, Soleá, Taranta, Tiento.                            
                                   (El Liberal. 30 de abril de 1918)
                                                                 *
      Salón Moderno.- En el favorecido coliseo de la calle Relator debutaron anoche los notabilísimos artistas Les Harturs-Aigel, que obtuvieron un clamoroso éxito.
      Los aplausos se repitieron en cuantos números interpretaron y muy particularmente en la Rumba cubana, que cantó y bailó Aigel con hermosa voz y suma maestría.
      El entusiasmo del respetable rayó en el verdadero delirio en el número de las bulerías en que el popular Arturo hizo verdaderas diabluras al compás de la flamenca música cañí.                          
                                 (La Unión. 28 de noviembre de 1918)
                                                                 *
     Teatro del Duque  (Estreno de la obra El día de la Virgen. Letra de Pedro Moreno y música de Rafael Carretero)
      ...a pesar de que todos los números fueron bisados -esto demuestra que todos los números eran buenos- sobresalen, por su inspiración y melodía, la serenata del segundo cuadro, que se repite en el tercero, y las bulerías del primer cuadro, que tienen gran sabor andaluz...
                                     (La Unión. 15 de mayo de 1919)
                                                                 *
      Una fiesta.- ... y una colección de artistas, entre los que figuraba el veterano tocador de guitarra “Habichuela” y los cantadores Pepito Torres y Tomás Pavón,  hermano de la Niña de los Peines.
      Se bailaron todos los bailes del país y del extranjero y se cantó desde las bulerías y los fandanguillos de Alosno, hasta la romanza de “El cabo primero”...
                                     (La Unión. 16 de julio de 1920)

           En efecto, un imponente oleaje de bulerías bullendo de cien formas en fiestas y escenarios,  por lo común signadas con perfil gitano, y puestas en moda en esta década de los mil novecientos diez, en la que alcanzaron prestigio, notoriedad y presencia.
    
           Bastaron apenas diez años para que su expansión fuese un hecho inapelable gracias al impulso que le dio cambiar de nombre. Señalar primero la diferencia, hacerse cante, y luego desparramarse -a compás- de nuevo por los bailes y sus toques frenéticos.

           Al final se consagró  -plenamente-  el nuevo apelativo y principió a establecer signos precisos de su clasicismo, el que le venía dictando tiempo atrás su sangre antigua de jaleo  que “parece compuesto de gemidos de dolor y gritos de alegría”.

Notas 
(16)      
Teatro Sala Imperio.-Gran éxito por los notables artistas Los Gitanos (creadores de los bailes andaluces de chula)
        (La Vanguardia. Barcelona, 4 de marzo de 1912)
    y cinco años después:
Teatro-Circo del Bosque
       Hoy jueves beneficio de la hermosísima bailarina andaluza Carmen Vicente y su profesor Julián, que en obsequio al público presentará un magnífico CUADRO FLAMENCO, compuesto por los tocaores Castellón, Relámpago y Faíco  y los cantaores Ríos y Gómez. Baile por Chufla: Mojigongo. Baile por Tango: Julianón. Baile por Alegrías: la beneficiada. Baile por Sevillanas: Los Gitanillos, y además tomará parte Lázaro el Negro...
        (La Vanguardia. Barcelona, 31 de agosto de 1917)

(17)        Después de las declaraciones de Pastora éstas fueron las primeras veces que se escribió bulería en periódicos de Madrid, Sevilla y Jerez, respectivamente.
(18)        Esta y las siguientes gacetillas de El Liberal, así como las de La Unión, hasta 1920, proceden de sus ediciones sevillanas.

(Continuará)

domingo, 26 de septiembre de 2010

Encanta arroba y embriaga... (3)

          Y es que en el principio fue el verbo de la fiesta. El compás compartido de la fiesta en son de palmas. Corros de gentes -a pesar de todo- dichosas en las gitanerías de Sevilla, de Cádiz, de Lebrija o de Utrera, y  de Jerez, sobre todo Jerez:
           
          Cuando volvían a Santiago de los campos los flamencos y en los tabancos, en los patios y en las esquinas de las calles, resonaba en júbilo el ritmo galopante del jaleo.
    
          Serenando ese impulso de voces y percusiones para bailar a gusto, y por medio de cantaores que reclamaban más espacio y más atención,  se debieron ir  formalizando las soledades  de que habló Demófilo, hijas -que no madres- naturales del jaleo.
    
          Pues no es la soleá  principio de un camino sino fin.  Remanso eso sí del bullicioso 3 x 4 de la seguidilla tronco, que es lo primigenio. Herencia depurada del tumulto jaleado, convertida en canto solitario por el signo de la templanza que  -parando la velocidad de las coplas debidas al baile- consiguió desembocar en una expresión radicalmente distinta: solemne grave profunda y la mar de seria.
    
          Tanto que acabó siendo reconocido su semblante por el sonoro y significativo nombre de Soleá. Igual de sonoro y de significativo que su antecesor, llamado con claridad Jaleo  durante todo el siglo XIX y principios del XX; y luego -sin que aún sepamos por qué- rebautizado -hacia 1910- con el precioso llamador de bulería.
    
          Por eso les comenté antes, al principio de estas líneas, como era posible responder sí y a la vez no a la pregunta de si la Niña de los Peines pudo ser la creadora de la bulería. El no -por todo cuanto se ha dicho- está claro: Ni la Niña ni nadie sino la corriente general del pueblo soberano que -a su paso por claros territorios de Triana, Lebrija, Utrera, Cádiz y Jerez- la convirtió en lenguaje común, hábito de vida y seña de arte, que aún se perpetúa.
    
          Hija de tiempo inmemorial, de la calle de la noche y del jolgorio. Nacida del Corro y del Coro. De la necesidad del juego que tienen las criaturas. De la habilidad también para instalarse en un territorio rítmico, fecundo distinto y compartido. Aquello que dijo el Nene de que “la tierra lleva el compás”.
    
          Razonar el sí es lo que ahora queda., y eso es lo que viene:
    
          Cuando Pastora Pavón “La Niña de los Peines” se inicia en el mundo profesional flamenco, a finales del XIX y principios del siglo XX,  parece que las coplas de jaleo  no tienen entidad reconocida para decirse solas. Siempre van unívocamente unidas al baile, ya sea en las reuniones privadas o en los escenarios. No entran en el repertorio de los cantaores y las cantaoras solistas. Se dicen siempre atrás, para alentar danzas, nunca alante.
    
          No le pasaba como a los tangos que servían a lo uno y a lo otro y además -por aquella época - eran número de obligada presencia en los libretos de la inmensa mayoría de zarzuelas y sainetes líricos. Por ellos  -por los tangos-  sobresalió de seguida la cantaora sevillana y  -a los 18 años de su edad- ya la piropeaban los cronistas diciendo que era su reina... (10)
     
          Además de valer, “la Niña” -incluso antes de ser princesa- tuvo buenos maestros para instruirla debidamente en el aprendizaje de la profesión: Su hermano Arturo, ocho años mayor, y el Niño de Medina  (11) -que vivía en el barrio- y le sacaba quince. Tal vez por ellos, por la seguridad y las enseñanzas que le dieron, Pastora tuvo la osadía y el talento necesarios para decir las coplas de jaleo
              
                               nada más que para escuchar.
    
          Y ese gesto, esa  pequeña y -otrosí- enorme diferencia, tuvo como consecuencia el nacimiento histórico de la bulería.
     
          Fue cuando ella dijo que era un estilo propio. Recuerden, en 1911 lo declaró y así consta. Porque  -a lo que parece- antes no existía como forma de cante independiente, ni se anunciaba ni se valoraba como tal. Y  por ello también es razonable responder con un a la pregunta  ¿Es la bulería es un modo de cante natural del siglo XX?
    
          Sí, de  cuando la de los Peines se lo atribuye y lo exhibe. Reclama como cosita propia lo que era de tantos, lo que pertenecía a tantos y más tantos menospreciaban como algo baladí, impropio de cantaores serios. Lo hace suyo y -además- lo bautiza . ¿Por qué y para qué lo hizo?
    
          Yo pienso que por tres razones. Una de orden técnico, otra por cuestión de imagen  -como se diría hoy-, y la tercera para establecer su jerarquía. Tal como éstas:
    
          La razón técnica: Lo que se canta ya no es un jaleo porque jaleo es sinónimo de baile y aquí nada más se canta. Por lo tanto es lo suyo que se llame de otra manera y que tenga su nombre propio, propio y exclusivo.
    
          La cuestión de imagen: Jaleo podía malinterpretarse como algo cercano, inmediato a bronca, pelea, escándalo o ruido... y por tanto resultaba apropiado -la mar de inteligente- ir abandonando ese apelativo que tuvo y tiene -o puede tener- peyorativas acepciones. (12)
    
           El principio de jerarquía: -“¡Señores esto no son coplas ni cantes para bailar! ¡Esto se dice para que ustedes directamente lo disfruten sin intermedio ni necesidad de danzas! ¡Esto es sólo cante, y tiene categoría!”
    
           Así pudo ser. Así se haría. ¿Quién sabe quién? ¿A quién o a quiénes se les ocurrió el invento? ¿En qué momento? ¿Cómo y -exactamente- cuándo sucedió? ¿Y por qué la palabra bulería?

           Tomemos una pista. Volvamos al texto que origina esta reflexión.  En el artículo-entrevista de Pérez Lugín, por sus primeros párrafos, el autor cuenta las dificultades que tiene para acceder al contacto con Pastora. La criada que sirve en la casa donde se hospedan “la Niña” con su mare, utilizando el ardid de que en el domicilio no se encuentra la cantaora, pretende -y de hecho lo consigue- impedir el paso al periodista, quién se ve obligado a interpelar del siguiente modo a la portera:

        -Que se va  a condenar usted por “bulera”, porque estoy oyendo hablar a “la Niña” ahí, en esa habitación.

          Ver l´ahí que -en su misma “jeró”- le está llamando -con toda la razón- embustera. Eso quiere decir que en 1911 es un término de uso corriente, al menos en cierta jerga que tanto el entrevistador como el entorno de la entrevistada reconocen. Al parecer también lo era algún tiempo atrás. Miren que precioso testimonio se pudo leer en El Progreso el 10 de septiembre de 1893.

                                                 Curro Bulerías (13)
                                                 Un mocito sevillano
                                                 Con muchísima sandunga
                                                 Y con mucho desparpajo,
                                                 Alegre, zaragatero,
                                                 Rumboso, barbián, simpático,
                                                 Galante con las mujeres
                                                 Y con los amigos franco;
                                                 Pero embustero, y aún más
                                                 Que embustero, exagerado
                                                 De tal modo, que no habría
                                                 Otro con quién compararlo...

              O sea otro embustero... y así podían ser cientos y  más cientos, pues -en aquella época- Bulería era una palabra del vocabulario caló que -exactamente- significaba Embustería.  Así queda recogido en los diccionarios, al menos desde 1846, (14) con lo cual se prueba su uso desde tiempos antiguos, pero no con relación al cante ni al género flamenco, sino en su prístina y gitana imagen de definir la embustería. (15)
    
              ¿Qué? ¿Cómo se nos queda el cuerpo? Ni etimología ni gaitas: Cogieron una palabra -suya-centenaria y la impusieron -con tremendo éxito aun a pesar de lo que significaba- para representar a un producto igualmente vetusto pero que se ofrecía como algo nuevo. Exactamente una ingeniosa y feliz embustería.  ¡Ole!

Notas
(10)      Así se escribió en 1908:
           ...La Niña de los Peines está hoy reputada con justicia como la mejor cantadora de tangos. Tiene una hermosa voz y un delicioso estilo. Hay momentos en que parece que gime y que llora, obteniendo los mejores efectos..                       
             (El Liberal. 28 de abril de 1908)
(11)      Véase el estudio de Manuel Bohórquez sobre el Niño Medina, en “Grandes Clásicos del Cante Flamenco”, libreto que acompaña a la colección de CDs editada por El Correo de Andalucía. Sevilla, 2001. Págs. 266 y s.s.
(12)       -Que dice mi padre, señora Colombine, que a ver si organizan menos jaleo, en “Las máscaras del héroe”, de Juan Manuel de Prada.
(13)       Es la única vez que encontré esta palabra en la prensa sevillana del siglo XIX.
(14)       Véase “Vocabulario del Dialecto Jitano” por D. Agustín Jiménez. Sevilla, 1846. Y de igual modo en otras obras semejantes editadas con posterioridad.
(15)       En el diccionario de la Real Academia Española:  “Embuste: Mentira disfrazada con artificio”.
 
(continuará)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Encanta arroba y embriaga... (2)

          Pero bueno, si aún les queda duda de qué y quiénes eran aquellos jaleos de principios del siglo XX, y de dónde venían, hagan el favor de seguir leyendo y averigüen, vean cómo eran sus rituales y sus rostros:
    
          La Chana.- ...Templadas sus cuerdas, la guitarra dejó el rinconcillo en que lanzó al aire sus primeras notas, y poética y alegre ya está en el primer trastero de la sala, dejando escuchar un precioso jaleo que hace bullir la sangre de las preciosas gitanillas, y formar corro junto al tocador y castañear los dedos, y batir palmas, y mutuamente a excitarse a cantar las unas y las otras, y preludiar la danza...
                                                            Lorenzo Leal                                    
                                     (El Cronista. 15 de abril de 1890)
        *
En casa de Gallito.- La casa de este célebre matador de toros, uno de los mejores en la suerte que constituye la fiesta nacional por excelencia, se vio anteanoche invadida por sus numerosos amigos de esta ciudad a los que había invitado para solemnizar el bautizo de su quinto hijo...
        ...Privó más que ningún otro el jaleo, que es el baile andaluz por excelencia, y el que más arte y más gracia requiere, sin duda por ser el que más efectos expresa con sus múltiples figuras. Hay que ver a una mujer hermosa cómo al compás de la música de este baile que parece compuesto de gemidos de dolor y gritos de alegría, se mueve y contonea en mil giros diversos, y cómo con sus airosos movimientos y expresivas posiciones, encanta arroba y embriaga, haciendo surgir fantásticos ensueños de delicias, ya estiende sus brazos ofreciéndolos como amorosa cuna, ya dulcemente los recoge como si a alguien abrazaran, ya sonriente y placentera inclina lánguidamente la cabeza, y tierna su mirada parece ofrecer a uno su mejilla, ya como arrepentida y ruborosa se retira como avergonzada de la erótica expansión. Y cómo presa por amorosa fiebre, torna con más provocativos movimientos, y las deleitables ondulaciones y lánguidos cimbreos del cuerpo derraman gracia y sentimiento que ya no sólo atacan los sentidos, sino que se apoderan del espíritu engolfándolo en sueños que duran todavía cuando el baile ya ha acabado. Es un cuadro completo, una obra de arte...
                                    (El Cronista. 30 de abril de 1888)

            Decidme: ¿No son finas pinturas, descripciones precisas y preciosas de unos bailes que ahora -y desde hace poco más de noventa años- reconocemos por el vocablo bulerías? ¿O es que aquellos fabulosos jaleos  -tan celebrados, tan extendidos, tan fértiles-, inseparables de los tangos en las fiestas de entonces, desaparecieron y se fueron a la nada de la noche a la mañana?
    
            Yo creo que no, que únicamente mudaron  la manera de llamarse. Dijo, había dicho poco antes, en 1879, nuestro señor don Antonio Machado y Álvarez “Demófilo”:

          Soledades de tres versos o coplas de Jaleo: Aunque estas canciones reciben indistintamente el nombre de soledades o coplas de jaleo, nosotros damos especialmente esta última denominación a las que tienen la letra festiva o ligeramente melancólica, se entonan con más rápidos y animados compases y se pueden acompañar con el baile... (4)

           Desde luego no hace falta ser un lince para discernir: ¿Qué forma del flamenco puede ser una  -en aquel entonces y ahora- que tiene la estructura de la soleá pero se canta y toca “con más rápidos y animados compases”, se dice con “letra festiva” y “se puede acompañar con el baile”? La respuesta es obvia. En 2004 como en 1944  eso se llama bulería, pero no así en 1904 ni en el 1884, que se decía jaleo.
       
           Ni por aquellos años ni en mucho tiempo atrás. Pues esta primitiva denominación de origen viene de lejos, (5) incluso de antes que los flamencos principiaran a codificar, a edificar históricamente y a diferenciar su género.

          Y miren qué curioso, qué modo de señalarse tuvo -por la primera mitad del siglo XIX-  no ya en Jerez o en los campos de Lebrija, sino en La Habana:
  
Teatro del Diorama.- ...Doña María Rubio y Don Andrés del Castillo cantarán la graciosa tonadilla La Solitaria que concluye bailando un Jaleo Gitano.
                       (Diario de La Habana. 28 de septiembre de 1834)
*            
Teatro del Diorama.-...y para terminar el espectáculo se ha escogido un sainete graciosísimo, nominado Segunda parte del Soldado fanfarrón o Ventorrillos de Puerta Tierra, en el cual mi señora madre bailará El Zorongo, acompañada de guitarras y del Jaleo de la comparsa, al estilo gitano...
                                                          Joaquina Pautret
                       (Diario de La Habana. 14 de febrero de 1835)

          De veras sorprendente y de veras trascendente esto que se rescata se recuerda y se ha  reproducido: En los mil ochocientos treinta -cuando Estébanez Calderón publica por primera vez Un baile en Triana (6)-  son reconocidos en la -aún española- isla de Cuba -en los teatros de La Habana- el baile del Jaleo Gitano y otro sí un modo de interpretación: al estilo gitano...
  
          Y eran no flamencos  sino actores bailarines y cantantes de mil sitios (7) quienes presentaban -en aquel entonces- estos repertorios, seguramente aprendidos en la escuela de la fiesta, compartiendo saberes y júbilos con los naturales de la Andalucía, después que terminaran las funciones en los teatros o en las academias o en  los salones de bailes de palillos:  
Bailes del País.-  El Director del Salón Oriente situado en la calle de Trajano (antes del Puerco) pone en conocimiento de los aficionados, por si gustan concurrir, que esta noche habrá una gran función de bailes nacionales o de palillos, al que asistirán las mejores discípulas de esta capital, y entre ellas la tan aplaudida bolera señorita doña Josefa Moreno, que tanto ha gustado en los bailes que se han dado anteriormente en dicho salón, dando principio a las nueve, y concluyendo a las doce con los jaleos andaluces y seguidillas gitanas (8) por la citada Moreno, en los que tanto se distingue, por la finura y precisión con que los ejecuta.
                               (El Porvenir. 28 de junio de 1853)
*
Salón de Oriente.- ...los bailes de jaleo serán acompañados de guitarra y canto gitano.
Salón del Recreo.- ...concluyendo los dichos bailes con los de jaleo tocados y bailados por los cantadores y gitanas de más fama.                                                          (El Porvenir. 16 de mayo de 1857)
*
Teatro Principal.- Beneficio de la señorita doña Dolores Gandolfo, bolera de esta compañía...
              ... a continuación el baile de las malagueñas cantado por don Enrique Prado, en seguida por la beneficiada el jaleo andaluz cantado por el mismo Prado.
                               (El Porvenir. 9 de febrero de 1858)
*
La Cruz de Mayo.- ...algo se resiste a suministrar recursos para las funciones caseras, en donde no es lícito recoger el fruto del donativo en el solar de estas reuniones “sui géneris”, en que la Cruz, iluminada y resplandeciente de bizarros atavíos, preside a la tertulia: y se la obsequia cantando seguidillas sevillanas, y bailando “la mosca” y el jaleo flamenco...   José Velázquez y Sánchez
                               (La Andalucía. 9 de mayo de 1858)
*
Bailes del País.-...Para los bailes de jaleo habrá varios cantaores y bailaores de los de más fama, entre ellos el muy aplaudido joven José Castro conocido por Miracielo, la incomparable Dolores Moreno, Ramón Sartorio y otros varios.
                               (El Porvenir. 8 de julio de 1864)
*
Gran Fiesta de Bailes del País y Cantos Flamencos.- En los estensos  y elegantes salones de Oriente, calle Trajano, su director don Manuel de la Barrera, lo habrá el sábado al que asisten ocho parejas de las mejores de esta capital (que bailarán vistosos bailes ensayados nuevamente) y entre ellas la primera bailarina conocida por La Campanera y otra primera, dos parejas de gitanas y el simpático José Llorente y una joven aficionada de Triana, que tanto gustó el sábado anterior cantando; y para bailar jaleo el incansable Antonio el Pintor.
                               (La Andalucía. 3 de mayo de 1867)

          Valga, haya valido esta larga retahíla de noticias que -por mor del jaleo- se publicaron en la prensa sevillana durante la segunda mitad del siglo XIX, (9) para demostrar y poner en evidencia rasgos de sus frecuentes apariciones públicas en aquel momento. Confirmar sus huellas y sus hechuras, su naturaleza de forma originaria: Matriz y no consecuencia o remate de la soleá, como tantas veces se ha dicho y se dice todavía.

NOTAS
(4)      En La Enciclopedia. Sevilla, 15 de noviembre de 1879.  
(5)      Pudo leerse -en 1789- en una larga y anónima composición poética en dísticos latinos, relatora de las mutuas quejas de Sevilla y su río Betis:
XXV. Llega la Primavera, y se juntan los jóvenes alegres y las placenteras muchachas, mientras el aura dulce mueve la pequeña barca.
XXVI. Suben con ellos Baco, y la alma Ceres, Phebo e Io cantan (¿el jaleo?) Suenan mil instrumentos...
Recogido en el libro “Historia crítica de las riadas o grandes avenidas del Guadalquivir”, de D. Francisco  de B. Palomo. Sevilla, 1878.
(6)      La primera edición de Un baile en Triana  se publica en 1831.
(7)      En muchos casos ni siquiera andaluces, familias de artistas catalanes eran, e incluso francesas compañías de danza:
Compañía Lecomnte.- ...la función terminará con el célebre Jaleo de Jerez que bailarán Madame Lecomnte y Mademoiselle Dejardins.
                    (Diario de La Habana. 14 de abril de 1841)
 (8)     Vean como eran -por los mil ochocientos cincuenta- las bailables  seguidillas gitanas:
Fiesta.- Anoche hubo festejo, baile y canto del país en una casa de vecinos de la calle Teodosio. Nosotros, a fuer de ser inquisidores de toda novedad, supimos que se celebraba una boda, y previo el competente permiso, formamos parte de la alegre reunión, donde brillaban mozas como mosquetas, mozos crúos, bailadores y cantadores de mistorró. La función estuvo tan divertida como pacífica, y al retirarnos a la una y minutos hacia nuestros hogares vibraba en nuestros oídos la siguiente seguidilla gitana:
                             El tiempo se come al tiempo;
                             Lo malo y lo bueno alternan;
                             Serrana, a vivir por hoy
                             Y lo que viniere venga.
                                        Como se menea
                                        La anguila en la arena,
                                       Así se menea
                                       Tu cuerpo, morena.
                       (La Andalucía. 30 de julio de 1858)
(9)      Evidentemente hay muchísimas más sobre lo mismo.